FUNDAMENTOS DE LA MEDITACIÓN VIPASSANĀ - MAHASI SAYADAW: parte 2, conocimiento y emancipación

CONOCIMIENTO Y EMANCIPACIÓN

“Vipassanā consiste en meditar en los cinco agregados de la adherencia.” Esto es de acuerdo con las enseñanzas del Buddha. A las enseñanzas del Buddha se les llama Suttas (Discursos o sermones.), cuyo significado es “hilo.” Cuando el carpintero está por cortar o cepillar madera, primero traza una línea recta con un hilo. De la misma manera, cuando decidimos seguir la vida de la pureza, nosotros usamos el “hilo” o Sutta para trazar líneas rectas a nuestras acciones. El Buddha nos ha dado lineamentos o instrucciones sobre el modo de adiestrarnos en moralidad, cómo desarrollar la concentración y cómo hacer surgir la sabiduría. No podemos desviarnos de la línea y actuar a nuestro gusto. Con respecto a la meditación en los cinco agregados citamos aquí algunos extractos de las discursos:




La forma material, bhikkhus, es impermanente. Aquello que es impermanente es sufrimiento. Aquello que es sufrimiento es impersonal. Aquello que es impersonal no nos pertenece, no es uno mismo, no es mi persona. Uno debería discernir esto, como realmente es, con Recto Entendimiento (Recto entendimiento o sabiduría es uno de los componentes del Óctuple Noble Sendero o la cuarta Noble Verdad)
(S. ii 19).

Debemos meditar para poder comprender que el agregado material es realmente impermanente, sufrimiento e impersonal. Debemos meditar igualmente en las sensaciones, la percepción, las formaciones mentales y la conciencia. ¿Cuál es la utilidad de contemplar estos agregados como impermanentes, como sufrimiento y como impersonales? El Buddha nos dice:

Contemplando en todas estas cosas de esta manera, el discípulo de los Ariyas (Término pali usado para denominar a aquellos seres que han alcanzado uno de los cuatro estados de santidad.) desecha el agregado material, desecha las sensaciones y el resto
(S. iii 68).

Aquél que ha comprendido la impermanencia, el sufrimiento y la naturaleza impersonal de los cinco agregados siente hastío de la materia, de las sensaciones, de la percepción, de las formaciones mentales y de la conciencia.

Desechándolos, él se torna desapasionado.

Esto significa que él ha alcanzado el sendero de los Ariyas.

Cuando es desapasionado, él se ha liberado.

Una vez alcanzado el sendero de los Ariyas en donde las pasiones han sido eliminadas, él también ha alcanzado las cuatro fruiciones de emancipación de las impurezas.

Y cuando él se ha liberado, el conocimiento “soy libre” despierta en su conciencia.

Cuando uno se ha liberado, conoce por sí mismo que eso ha ocurrido. En otras palabras, cuando se ha convertido en un Arahant (Aquel que ha alcanzado el cuarto y último estado de purificación), con las impurezas mentales extinguidas, tiene el conocimiento de que las impurezas han sido erradicadas.

Todos estos extractos provienen del Yad anicca Sutta y hay numerosos discursos de este tipo. La totalidad del Khandhavagga Saṃyutta es una colección de ellos. Dos de estos discursos merecen destacarse: Sīlavanta Sutta y Sutavanta Sutta. En ambos discursos el venerable Mahā Koṭṭhika hace preguntas al Venerable Sāriputta (El principal discípulo del Buddha juntamente con el Venerable Mahā Mogallāna), quien responde breve pero muy claramente. Mahā Koṭṭhika pregunta: “¿Qué es, amigo Sāriputta, lo que debe ser atendido correctamente por un bhikkhu de hábito moral puro?”

Consideremos el atributo “hábito moral” en esta pregunta. Si deseamos practicar vipassanā con el objetivo de alcanzar el sendero, la fruición y el Nibbāna, el mínimo requisito es tener hábito moral puro. Si uno no posee hábito moral puro, no puede esperar alcanzar la concentración y la introspección. El Venerable Sāriputta responde:

Los cinco agregados de la adherencia, amigo Koṭṭhika, son las cosas que deben ser correctamente atendidas por un bhikkhu de hábito moral puro. Éstos deben ser contemplados como impermanentes, como sufrimiento, como enfermedad, como una llaga, como una espina, como malsanos, como un mal, como ajenos, como vacíos de substancia, como corrompidos.

¿Cuál es el beneficio de meditar de esta forma? Sāriputta continúa:

Realmente, amigo, existe la posibilidad de que un bhikkhu de hábito moral puro, contemplando correctamente en estos cinco agregados como impermanentes, etc., alcance el estado de entrada en la corriente (Sotāpanna o ganador de la corriente, es el primer estado de santidad cuando el discípulo alcanza el Nibbāna por primera vez, eliminando definitivamente ciertas impurezas mentales).

Si uno desea alcanzar el estado de entrada en la corriente y nunca más renacer en los cuatro estados de sufrimiento (Son los infiernos, el mundo animal, los espíritus carenciados (peta) y los demonios (asura)), debería meditar en los cinco agregados de la adherencia para poder comprender su impermanencia, el sufrimiento y la impersonalidad.

Pero esto no es todo. Uno también puede realizar el estado de Arahant. El Venerable Mahā Koṭṭhika continúa preguntando:

¿Qué cosas, amigo Sāriputta, deberían ser atendidas correctamente por un bhikkhu que ha entrado en la corriente?

El Venerable Sāriputta responde que son los mismos cinco agregados de la adherencia los que deben ser contemplados correctamente por uno que ha entrado en la corriente. Éstos deben ser contemplados como impermanentes, como sufrimiento y como impersonales. ¿El resultado? Él alcanza el estado de un retorno (Sakadāgāmī: El segundo estado de santidad. El Sakadāgāmi renacerá una vez más como ser humano.) ¿En qué medita la persona que retorna una vez? Nuevamente en los cinco agregados de la adherencia. Él luego alcanza el estado de no retorno (Anāgāmī: El tercer estado de santidad. El Anāgāmi no renace más en el plano de los sentidos.) ¿En qué medita la persona que no retorna? En los cinco agregados nuevamente. Ahora él alcanza el estado de Arahant. ¿En qué medita un Arahant? Nuevamente en los cinco agregados. Entonces, está claro que las cosas en que uno debe meditar son los cinco agregados, aun cuando se ha alcanzado el estado de Arahant.

¿Cuál es el beneficio para el Arahant de meditar de esta forma? ¿Alcanzará el estado de Buddha silencioso (El Buddha silencioso o Paccekabuddha es un ser completamente iluminado pero a diferencia del Buddha Supremo no expone la doctrina) o Buddha supremo? No, ninguno de los dos. El Arahant no renacerá y alcanzará el Nibbāna. El Arahant no tiene impurezas mentales que eliminar o calmar. Todas las impurezas han sido eliminadas y calmadas. De tal modo que él no tiene nada más que desarrollar para eliminar las impurezas no erradicadas o para calmar aquellas que permanecen sin calmar. Tampoco posee hábito moral, concentración o sabiduría que aún necesiten perfeccionamiento. Todos los hábitos morales, concentración y sabiduría que necesitaban perfeccionamiento ya han sido perfeccionados. Entonces, él no tiene necesidad de trabajar para la perfección de aquello aún no perfeccionado, ni tiene necesidad de aumentar aquello ya perfeccionado. La práctica de vipassanā no trae estos beneficios al Arahant.

Uno de los beneficios que el Arahant alcanza meditando en los agregados es vivir feliz en este mundo. A pesar de ser un Arahant, si él no medita, desasosiego e inquietud se originarán eventualmente en las seis puertas de los sentidos. Desasosiego, en este contexto, no significa aflicción mental. Cuando los objetos se presentan continuamente en las seis puertas, no obstante ser un Arahant, él no encuentra paz mental. Eso es todo. Esto también ocurre a aquellos que meditan y no son Arahant, especialmente cuando están inmersos en la práctica de meditación y estos objetos sensuales se presentan. Cuando regresan a sus hogares del centro de meditación, ellos ven esto, oyen aquello, participan en conversaciones de negocios, y pierden totalmente la paz mental. Entonces, algunos regresan al centro de meditación. Para otros, sin embargo, el desasosiego no dura mucho tiempo, solamente cuatro, cinco o diez días. Pronto, muy pronto, el espíritu del hogar los recupera y ellos están felices con su vida y ocupados de nuevo en las actividades hogareñas. El Arahant nunca regresa a estos viejos hábitos. Si se encuentra con diversos objetos sensoriales sin meditación, sólo experimenta desasosiego. Únicamente cuando está absorto en la práctica de meditación, él encuentra la paz mental. De esta forma, la meditación en los cinco agregados de la adherencia le permite al Arahant vivir feliz en este mundo.

Mientras practica meditación intensamente, la atención plena y la comprensión de la impermanencia, el sufrimiento y la impersonalidad continúan surgiendo en él. Éste es otro beneficio. El Arahant en quien la atención plena y la comprensión continúan surgiendo gracias a la práctica de meditación es llamado satata-vihārī (aquél que vive contemplando constantemente). Tal persona puede disfrutar del estado de fruición (Phala-samāpatti o estado de fruición es un estado de conciencia en donde la mente toma el Nibbāna como objeto y permanece en este estado aun por horas o días. Sólo los nobles discípulos o Ariyas pueden disfrutar de este estado.) en cualquier momento y por la duración que desee. Para disfrutar de estos dos beneficios, vivir feliz en esta vida y atención plena y comprensión, el Arahant vive constantemente en contemplación.

Las mencionadas arriba son las respuestas dadas por el Venerable Sāriputta en el Sīlavanta Sutta. Estas respuestas se encuentran también en el Sutavanta Sutta. La única diferencia está en los términos Sīlavanta, “de hábito moral” o “virtuoso,” y Sutavanta, “instruido” o “bien informado.” El resto de las palabras son similares. En base a estos dos discursos y otros discursos sobre los agregados, se ha formulado el dictamen:

El conocimiento de introspección se alcanza meditando en los cinco agregados de la adherencia.

Regresando ahora al apego que surge a través de las seis puertas de los sentidos. Cuando la gente tiene conciencia visual, creen de ellos mismos o de los demás, que son permanentes, que han existido antes, que existen ahora, que existirán en el futuro, que existirán siempre. Se creen felices, buenos o hermosos. Se conciben como entidades permanentes. Piensan de la misma manera cuando oyen, huelen, gustan o tocan. El sentido del tacto está extendido en todo el cuerpo, en donde hay carne y sangre. Y cuando el sentido del tacto surge, se origina el apego. El doblar, el extender o el movimiento de los miembros mencionados anteriormente son todos ejemplos del sentido del tacto. También lo son los movimientos tensos de dilatación y contracción del abdomen. Más adelante regresaremos a este punto en detalle.

Cuando uno piensa o imagina, lo hace así: “El yo que ha existido antes está pensando ahora. Después de pensar, yo continúo existiendo.” De esta manera uno mismo se concibe como permanente, como poseedor de un ego. También cree que el pensar o el imaginar es agradable, muy placentero. Uno cree que es la felicidad. Si alguien le dice que el pensar desaparecerá, no puede aceptarlo. No siente agrado por ello. Esto es porque uno se apega al pensar.

De esta forma, uno se apega a cualquier objeto que surge a través de las seis puertas de los sentidos como permanente, como agradable, como ego o entidad permanente. Uno disfruta del objeto, se apega al mismo y toma el objeto con concepciones erróneas. Uno debe meditar en estos cinco agregados a los que se puede adherir.

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